martes, 25 de febrero de 2020

Segundos fuera...

Tras unos días de asueto, vuelvo a las andanzas del blog y toca hacerlo con uno de los temas más candentes de la actualidad del balonmano español. Antes de nada y para evitar mal entendidos o dobles lecturas de lo que vais a leer hoy, no tengo nada a favor ni en contra de Frigoríficos Morrazo Cangas, Quabit Guadalajara, Balonmano Zamora Rutas del Vino o Condes de Albarei Teucro. Porque sí, toca hablar de los incidentes que han ocurrido en las mesas cronometradoras de los partidos de balonmano últimamente y, queramos o no, con influencia directa en la resolución de los mismos.

Yo soy defensor de la labor arbitral en todas sus ramas (árbitros, oficiales de mesa, delegados federativos) y reconozco que su tarea es muy complicada además de no estar del todo valorada por el público en general, incluso confieso que disfruto más del balonmano desde que tengo trato cercano con varios árbitros. Pero no es menos cierto que los incidentes ocurridos en el Cangas-Guadalajara y en el Zamora-Teucro hacen replantear el papel y la importancia de las distintas figuras arbitrales en un partido de balonmano. Porque está en juego el prestigio de nuestro deporte y de todos los participantes del mismo...

Pulsador de tiempo muerto usado en Europeos y Mundiales. Foto: EHF

Y es que, siendo sinceros, si los incidentes de ambos partidos se demuestran finalmente que son errores es un asunto muy grave. Porque estamos hablando de personas que realizan una labor pagada (la cantidad cobrada es otro tema que no viene al caso poner en valor aquí) y que con dichos errores influyen en el devenir de otras personas (jugadores y clubes) que también se juegan un sueldo (mayor o menor, aquí tampoco lo veo necesario valorar hoy). Por eso, desde mi punto de vista hay que fomentar y poner en valor que esta figura, la del oficial de mesa, vaya hacia una profesionalización al mismo nivel que el rango deportivo que esté en juego en los partidos que participen. Tanto para premiar lo positivo como para depurar lo negativo.

Otro aspecto, unido a esto último, es la depuración de errores en la búsqueda de encontrar un deporte más justo y que el balonmano tenga un mayor prestigio. Este tipo de incidentes en torno a mesas anotadoras durante partidos han pasado siempre (casos aislados, eso si) y, pese a las reclamaciones de los equipos afectados, nunca han traído un cambio o repetición del partido o hechos afectados a posteriori alegándose que no hay jurisprudencia previa para tomar una decisión de tal calibre. Quizás tenga que llegar un día (más pronto que tarde) donde se tome una decisión de este tipo que precisamente cree esa jurisprudencia necesaria, tal vez no se haga por miedo a los agravios comparativos de anteriores casos recientes que no tuvieron esa resolución pero considero necesario que se haga para que todos (jugadores, clubes y cuerpos arbitrales) sepan a lo que se atienen si vuelve a ocurrir casos como los dos citados hoy.

Mesa de anotadores de balonmano en los JJOO Londres 2012. Foto: COI

Porque errar es humano y como tal es lícito pero evitable en la medida de lo posible. Y en el caso de los oficiales de mesas, los posibles errores se evitan con trabajo previo y formación de las personas que realizan esa labor en los partidos. Cada Federación y cada institución toma las consideraciones y las medidas que cree necesario para fomentar esta labor, por suerte conozco casos de Territoriales donde se hace una labor muy formativa previa con las personas que van a ser oficiales de mesa de los partidos de balonmano. Curiosamente, en esas Territoriales donde se hace esa gran labor formativa no se recuerda ningún incidente grave o leve en torno a los oficiales de mesa desde hace mucho tiempo. ¿Casualidad?

En este espacio siempre he alegado por lograr entre todos los implicados en el mundo del balonmano un mejor deporte para el bien de todos, practicantes y aficionados. Siendo crítico pero desde el prisma constructivo y nunca destructivo (por mucho que alguno piense lo contrario). Y en esa búsqueda por mejorar el colectivo arbitral no solo es que sea necesario sino primordial para ello, contando por supuesto con esa figura del oficial de mesa a la que nunca se la atiende salvo que cometa un error como ahora. Esperemos que estos dos incidentes de las últimas semanas conlleve una mejora en los aspectos a pulir y un fomento de cuidar una figura poco conocida pero vital para nuestro balonmano. Que así sea...

jueves, 13 de febrero de 2020

Querida radio...

Reconozco que hoy te escribo con cierto temor a tu posible indiferencia como respuesta a estas palabras, sabes que este curso te tengo más abandonada que en años anteriores tanto de locutor en activo como de oyente fiel por motivos varios. Algunos de ellos ya explicados en su día y que ojalá no sean duraderos pero otros más por convicción e incluso por cierto desencanto general. Últimamente mantenemos una relación amor-odio que quizás ha hecho que nuestros caminos no vayan tan de la mano como en los últimos 8 años, pero es que una amante fiel y tu primer amor no se te olvida tan fácil...

Micrófonos de Pasión Balonmano Radio. Foto: Alfredo Domínguez

Porque lo nuestro, lo mío con la radio, fue amor a primera escucha. No tengo un recuerdo de pequeño que no esté la radio cerca como participante principal o secundario ya fuera en las tardes en casa, en las noches en la cama o en los viajes de fin de semana en el coche familiar. Y casi siempre con el deporte y/o la música de acompañante en la radio, mis otras dos pasiones que si tanto me han marcado ambas es seguramente gracias a su buen maridaje: deporte y radio, música y radio... Tan imprescindibles las unas sin la otra, aunque los que manden en ambas a veces no se quieran dar cuenta.

La radio es voz y la voz es personalidad. Y eso es lo que siempre me ha atraído de la radio, tanto cuando era un simple oyente como ahora que estoy involucrado en los medios. Soy de los que siempre ha unido grandes voces a transmitir seguridad cuando se trata de hablar por la radio, sea en el formato radiofónico que sea. Con grandes voces me refiero a voces conocidas, con solera, referentes sin importar el tono de la misma. A veces me siento más cómodo escuchando una voz "normal" pero que sabe transmitir que oyendo una voz "potente" pero con menos pasión que un témpano de hielo.

Estudio de radio de la emisora Libertad FM. Foto: Alfredo Domínguez

Y es que los que me conocéis ya sabéis que yo la radio tengo que vivirla y disfrutarla con pasión, no sé si es la mejor fórmula para lograr trabajar en ella a día de hoy pero sí es la que he hecho desde que pisé un estudio de radio por primera vez. Desde mis primeros y nerviosos momentos delante de un micrófono hasta el día de hoy, siempre he sentido la necesidad de transmitir al que me escucha las emociones que me puedan generar lo que veo y cuento. Es una vía, la mía, para intentar enganchar al oyente para que se quede al otro lado del transistor a escuchar lo que digo.

En eso de transmitir y de intentar tener una personalidad propia haciendo radio me ha gustado coger buenos gestos y detalles de otros a la hora de hacer radio, y no sólo de las grandes voces a la que antes me refería sino principalmente de aquellos compañeros con los que he tenido el orgullo de compartir proyecto, espacio físico o simplemente emisora. Ya fueran profesionales de gran trayectoria o compañeros que empezaban en esto de la radio, de todos he aprendido algo para ser mejor locutor y de todos los que siguen haciendo radio en distintas emisoras disfruto cada vez que lo escucho a lo largo del dial. Orgullo de compañeros que dan lustre a este mágico medio.

Imagen de una retransmisión de Pasión BM Radio. Foto: Alfredo Domínguez

Como en todos los ámbitos de cualquier profesión, no todo es perfecto y claro que existe una forma de hacer o entender la radio que no me gusta ni que asimilaría como mía y si algún día caigo en ella, querida radio, mándame una señal para evitar ir por ese camino. Prefiero quedarme con esa radio que, independientemente de EGMs o audiencias varias, se hace por y para el oyente que disfruta este medio ya sea informándose de la actualidad, entreteniéndose como un buen programa o disfrutando de un buen producto musical (que no una mera playlist musical emitida por una emisora). La radio que te engancha y te acompaña en tu día a día.

Querida radio, reconozco que a veces (sobre todo en la última época) he dudado bastante de ti y por momentos he pensado hasta abandonarte por los sinsabores amargos que me has dado para todo lo que yo te he dado. Pero, como ocurre en el amor, cuando sientes un flechazo profundo eres capaz de perdonar casi todo a ese ser tan amado por muchos malos momentos que te haga pasar. Y, como ocurre en el amor, al final el cariño que te tengo es tan fuerte que dudo que algún día me aleje del todo de ti. Querida radio, Feliz Día Mundial de la Radio... Por muchos momentos más juntos.

martes, 4 de febrero de 2020

Gràcies per tot, capità!

Escribo esta entrada de mi blog a medio camino de la pena de despedir de las pistas a un ídolo de nuestro deporte y la nostalgia de ver cómo se retira uno de los grandes del balonmano que he disfrutado desde mi época de joven aficionado al balonmano hasta mi actual época de periodista que cubre la actualidad del 40x20. Don Víctor Tomás González se retira al final de la temporada por culpa de unos problemas cardíacos que le han lastrado en los últimos tiempos, tal y como ha anunciado este lunes en una emocionante rueda de prensa. Uno de los grandes de los grandes del barcelonismo y del balonmano español colgará las botas este próximo verano.

Víctor Tomás saluda tras un partido en el Palau Blaugrana. Foto: FC Barcelona

Santo y seña del sentimiento culé en la sección de balonmano, no se puede entender las dos últimas décadas de la historia del Barça sin la presencia del extremo derecho en la formación del equipo blaugrana y siendo parte importante de la consecución de todos los títulos que han logrado en todo este tiempo. Porque los, de momento, 67 títulos que muestra su palmarés con el club de la ciudad condal no se han logrado ni por casualidad ni por "pasar por ahí" sino son un ejemplo claro del gen competitivo que siempre ha mostrado el genio en cualquier partido y en cualquier competición que disputara con su club. Y más desde que luce el brazalete de capitán del FC Barcelona.

Porque si algo ha dejado claro en estos últimos años Víctor Tomás es que ha sido el capitán no sólo por mera veteranía en el club sino por los valores que ha demostrado con el brazalete puesto. Siempre defendiendo los valores de su equipo pero, sobre todo, defendiendo los valores de la deportividad y de hacer más grande el balonmano desde su posición como referente deportivo y social de uno de los mejores clubes del mundo. Y es que la presión de estar en un club "obligado" a ganar todo cada año le pueda pesar más todavía si cabe al que lleva el brazalete de capitán, pero nunca se le ha visto un mal gesto o una mala palabra cuando las cosas no salían como se esperaba o cuando los objetivos no se lograban. En eso ha sido un ejemplo de capitán para barcelonistas y para amantes al balonmano.

Imagen de Víctor Tomás durante un partido de Champions. Foto: FC Barcelona

Pero Víctor Tomás no sólo ha demostrado su valía deportiva y humana en el Barça, también en la selección española en una época que no corresponde en cantidad y calidad de medallas al buen hacer del catalán en la selección. Entrando en la época posterior al Oro en el Mundial de Túnez y a la Plata en el Europeo de Suiza, donde el cambio generacional unido a la época gloriosa de otras selecciones nos alejó más de lo que mereció Tomás de alcanzar éxitos y medallas. Pero pudo disfrutar del bronce olímpico en Pekín, de los bronce y plata Europeos previos al doble título que poseemos y, sobre todo, del Oro en el Mundial de España con la histórica Final disputada en su Barcelona natal.

Y más allá de los resultados logrados, Víctor Tomás ha plasmado en la selección española su garra y su gen competitivo que demostraba en el día a día del club, algo que no es fácil ya que casi siempre las formas de juego y las dinámicas de las competiciones de selección son totalmente distintas que las de club. Pero cada vez que la cosa se ponía complicada en un partido siempre estaba ahí Víctor para jugársela o para tirar del carro con el resto de sus compañeros, las cosas podrían salir mejor o peor al final en lo que ha resultado se refiere pero la entrega y la lucha por el bien común de la selección nunca se le podrá negar en su década defendiendo la camiseta de España. Aunque alguno quiera agarrarse a temas extradeportivos para tacharle de justo lo contrario, no lo podrán demostrar nunca.

Imagen de Víctor Tomás durante un partido con la selección. Foto: RFEBM

Hablar de Víctor Tomás, más allá de lo deportivo logrado con el Barça o con la selección, es hablar de valores y compromiso con un club y, sobre todo, con un deporte. Porque en su papel de referente del balonmano siempre ha tenido un buen gesto o una buena cara después de los partidos con todos los chavales que le pedían fotos o autógrafos, sabiendo perfectamente que esos gestos son los que hacen que los jóvenes amen más nuestro deporte y que enganchen más al aficionados. O con su gran labor todos los veranos con el Campus VT8 que es ya uno de los clásicos de todos los años para hacer que los chavales aprendan y disfruten de nuestro deporte. Pequeños detalles para él pero que le hacen un grande como persona y que hacen más grande al balonmano.

Y esos valores también se mostraban en su trato con la prensa, al menos en lo que yo he podido vivir en primera persona. Por mis circunstancias profesionales, yo sólo he podido tener trato en los grandes eventos nacionales y de manera no muy cercana pero siempre era el primero en dar la cara en las buenas y, sobre todo, en las malas. Incluso en los momentos en los que le hemos criticado de una manera poco o nada justa, siempre estaba ahí para demostrar esa clase que ha tenido desde siempre. Por desgracia, a partir de junio perdemos su valía como jugador pero ganaremos una persona que ha de estar sí o sí vinculada al balonmano en una medida u otra para el resto de larga vida. Mientras tanto, disfrutaremos de sus últimos partidos en el 40x20 y luego completaremos melancólicos esa camiseta número 8 colgada de su querido Palau Blaugrana... Gràcies per tot, capità!

Víctor Tomás con el trofeo de la EHF Champions League. Foto: FC Barcelona

martes, 28 de enero de 2020

La excelencia como rutina en el trabajo

Nuestro balonmano masculino vuelve a escribir con letras doradas una página más en la historia del deporte español, logrando ser Campeones de Europa por segunda vez consecutiva con un torneo casi inmaculado de los Hispanos. Una gesta que hace que esta generación de jugadores pasen ya al Olimpo del balonmano mundial como la Suecia de los 'Bengan Boys' o la Francia de 'Les Experts'. Un éxito que remarca la gran labor global que se lleva haciendo desde hace varios años en el Área Técnica de la Real Federación Española de Balonmano y con un concepto como pilar maestro de todas las selecciones: TRABAJO.

Los Hispanos reciben el trofeo de Campeones de Europa 2020. Foto: EHF

Porque si algo marca el gen de estos Hispanos para mi es el trabajo, el esfuerzo común en búsqueda de alcanzar la meta con la ayuda de todos. Ese trabajo coral lo hemos visto en este Europeo de forma clara ya que España ha sido sin duda la selección que más ha jugado como equipo de todo el torneo, sin ninguna fisura en ese estilo coral en los nueve partidos disputados en el Europeo como sí ha visto en mayor o menor medida con el resto de las 23 selecciones. Un bloque en el 40x20 y un bloque fuera del mismo, con la defensa y la portería como bandera pero con la aportación de todos los jugadores sabiendo el rol necesario de cada uno para ganar cada partido.

Y así se ha visto ante cada uno de los ocho rivales contra los que jugó España el Europeo, independientemente de la entidad del rival y del planteamiento que el contrincante propusiera para intentar vencer a los Hispanos estos sabían sacar lo mejor de sí para conseguir la victoria. Aunque en las primeras partes de los partidos pudiera parecer que costaba más de la cuenta encarrilar el choque, siempre salía alguna figura en el ataque y el portero que estuviera en la portería (Rodrigo o Gonzalo) junto a la defensa para romper los problemas que el rival nos pusiera delante. Y eso es gracias también a otra gran figura en concreto...

Jordi Ribera durante el España-Eslovenia de semifinales del Europeo. Foto: EHF

Sí, Don Jordi Ribera Romans. Un portento de la táctica en los banquillos, quizás uno de los mejores estrategas entre los entrenadores del balonmano mundial que ha demostrado en este Europeo con creces por qué de esos méritos y de ese aura que le rodea. Con la serenidad por bandera en todo momento, ya fuera el partido ajustado o con renta cómoda para los Hispanos, siempre sabía dónde dar en la clave para romper el partido o para resolver los problemas que le ponía el técnico rival. Un lujo para nuestro balonmano poder disfrutar de su sapiencia como jefe de nuestros chicos, y que encima se ha sabido rodear siempre de grandes cuerpos técnicos que le ayudaran en todo momento. Jordi es una persona muy inteligente y sabe que éxitos como este Oro en el Europeo no se lo logran si la ayuda de gente muy válida y que sabe mucho de balonmano.

Porque este éxito es un fiel reflejo del trabajo que se hace desde hace tiempo y desde las categorías base con todos los jugadores. Ver colgarse un Oro continental a jugadores que has visto de cerca crecer desde su debut en ASOBAL o a jugadores que ya has visto destacar hace años en esa maravilla que son los CESA es una pasada. Y sobre todo, ver a jugadores con larga trayectoria luchar cada balón y disfrutar de cada victoria como si fueran 'rookies' es una muestra más de ese gen competitivo que tenemos con el trabajo como eje central. Por cierto, hablando de "rookies" aquí uno más que se une a la interminable lista de peticiones a Raúl Entrerríos para que aplace su idea de retirarse de la selección y del balonmano. Calidad tiene de sobra para unos cuantos años más, y liderazgo como pocos para seguir guiando desde el central a los Hispanos a repetir grandes cotas como esta.

Celebración de los Hispanos tras vencer la Final del Europeo. Foto: EHF

Y ahora tras el éxito, ¿qué? Vuelvo a apelar a exactamente lo mismo que dije tras la plata de las Guerreras en el pasado Mundial... Toca una reflexión y/o llamamiento para todo el mundo implicado tras este hito histórico: No volvamos a perder el tren de la promoción del Balonmano con el calor del título del Europeo, como ya nos pasó en Europeos, Mundiales y Juegos Olímpicos pasados. Es momento para trabajar con/para colegios, clubes y demás instituciones para aumentar el número de chicos que practican Balonmano. Pasear el trofeo hasta el último pabellón y, en la medida que puedan, a los jugadores para que los chavales lo disfruten en vivo. Fomentar que el Balonmano esté más presente en los medios y, mucho más importante, que los que ya cubrimos Balonmano nos sintamos realmente mimados. Un quid pro quo necesario para buscar un bien común, alguno no termina de darse cuenta de esto pero ojalá esta medalla les hagan ver la luz. Que ese hashtag promovido por la propia RFEBM de #TodosSomosUno sea una realidad en todos los ámbitos y no sólo una frase bonita a poner en redes sociales. Y sobre todo, que todos empecemos a ir (más en masa aún) a los pabellones a ver Balonmano. Muchos de los jugadores que acaban de lograr una medalla han crecido desde abajo en nuestros pabellones. Apoyando el presente deportivo nos aseguramos que haya un futuro deportivo.

Es momento de celebrar y disfrutar de este gran éxito, pero sobre todo es momento para plantar la semilla que nos permita que estos éxitos se sigan repitiendo pronto (¡con qué ganas vamos a disfrutar esos Juegos Olímpicos este verano en Tokyo!) y que estas dos semanas de ensueño no se queden en un mero recuerdo. Yo mientras tanto, me pongo de pie para aplaudir y decir: Gracias Gonzalo, Gracias Jorge, Gracias Ángel, Gracias Raúl, Gracias Alex, Gracias Sarmiento, Gracias Rodrigo, Gracias Julen, Gracias Ferrán, Gracias Iosu, Gracias Adriá, Gracias Joan, Gracias Viran, Gracias Aleix, Gracias Aitor, Gracias Gedeón, Gracias Dani, Gracias Jordi, Gracias César, Gracias Jesús, Gracias Doc Benito, Gracias Emilio, Gracias Caamaño, Gracias Iker, Gracias Daniel... ¡GRACIAS HISPANOS! Que siga la fiesta y la excelencia en cada paso que deis.

martes, 21 de enero de 2020

El 'fast food' musical o la banalización de la cultura musical

En lo que para algunos seguro vaya a parecer un giro (incluso, volantazo) inesperado de la temática monocromática de este blog, hoy no os voy a hablar de nada relacionado con el balonmano o el deporte ni siquiera que tenga hilo directo con el periodismo. Para aquellos que no me conozcan en persona o solo por mi labor profesional en el periodismo puedan extrañarse de que trate estos temas, pero los que me conocen desde hace muchos años o que ya leyeron mi bienvenida a este blog saben que soy muy seguidor de estos contenidos y de todo lo que lo rodea. Hoy toca hablar de música y de cómo se proyecta su producto en televisión.

Logo del concurso Operación Triunfo. Foto: RTVE

Y es que este post viene a raíz del comentario que dijo un concursante de la actual edición del concurso 'Operación Triunfo' que a mi me horrorizó: "Esto que estamos haciendo en esta academia le da mil vueltas a un conservatorio". Un fiel reflejo del trato que se le lleva dando a la música en la televisión española de gran consumo, que en los últimos lustros ha pasado al ostracismo de las cadenas comerciales y que el poco uso que se hace de la música es en búsqueda de la mayor audiencia. Con lo que se cae irremediablemente en la banalización de la música convirtiéndola en un simple 'fast food' televisivo.

Porque es un comentario el del chaval antes referido que, si fuera un hecho aislado, ni sería el motivo de esta entrada ni le dedicaría mucho a pensar en ello. Pero esta mentalidad del concursante viene motivada por lo que se ha podido ver tras las anteriores ediciones del concurso musical de TVE y de otros concursos musicales televisivos. Unos concursos que de unos años a esta parte han ido fomentando y priorizando sus contenidos y los criterios de búsqueda de nuevos talentos en aspectos cada vez menos cercanos a lo puramente musical. Creación de "estrellas musicales" con la música como lo menos importante.

Imagen de los finalistas de la primera edición de Operación Triunfo. Foto: TVE

No me voy a esconder, yo hasta hace no mucho era un seguidor de este tipo de concursos (sobre todo del ya citado Operación Triunfo) e incluso no escondía mi gusto público por dichos contenidos. Porque cuando estos formatos televisivos surgieron a inicio de este Siglo XXI se fomentaban la búsqueda de nuevos talentos musicales, de figuras donde primaba la música independientemente del estilo musical que el artista tuviera. Y claro, que la novedad hace que este tipo de concursos tuvieran un gran impacto en la audiencia y esas nuevas figuras musicales tuvieran mucho tirón entre los oyentes de música.

El problema venía, como casi todo lo que rodea a la televisión, que al querer estirar el chicle del formato televisivo por mantener la audiencia ganada (o por ganar) se tenía que hacer nuevas ediciones del concurso musical, con lo que nuevos concursantes pasarían a formar parte de la industria musical. Y, sinceramente, no somos un país que consumamos (pagando) tanta música como para "absorber" cada año una decena de nuevas "estrellas musicales" como para que puedan vivir todos (los que estaban y los que quieren llegar) de la música. Volvemos al concepto del 'fast food musical' o a los artistas cuyo éxito duran menos que una estrella fugaz.

Imagen del programa 'La Hora Musa' de La 2. Foto: TVE

Porque este fomento de lo que llamo como 'fast food musical' ha coincidido en el tiempo con el ostracismo y desaparición casi al completo de espacios de música en directo en la televisión de este país. Unos años donde han ido surgiendo cantantes y grupos de mucha calidad y con formación cultural que no han tenido esa ventana televisiva para promocionar su producto de calidad, teniendo que "conformarse" con las salas de concierto y los grandes escenarios musicales para difundir su música. O lo que es lo mismo, el público ha tenido que acercarse al músico por otras vías que no son la televisión que, de momento, es el medio de comunicación más importante del país.

Por suerte, la tendencia está empezando a revertirse aunque desde mi punto de vista de forma lenta y con detalles pequeños. Los espacios televisivos de música en directo (obviando los ya valorados concursos) están volviendo a aparecer en cuentagotas tanto en la televisión pública como en la televisión privada de pago y encima son formatos de cuidada calidad televisiva con contenidos estudiados. Ejemplos como 'La Hora Musa' en TVE o 'Sesiones Movistar Plus' en Movistar + son un pequeño rayo de luz que me ilusionan a que la televisión generalista española vuelva a creer en la música como un producto de calidad a difundir y no como un mero entretenimiento sólo por la audiencia. Sé que mi ilusión en casi una utopía, pero ojalá se cumpla algún día...

miércoles, 15 de enero de 2020

Al César lo que es del CESA(r)

Se celebró los pasados días 2 al 7 de enero el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas (CESA) en la región de Cantabria entre las localidades de Santander, Torrelavega, Camargo y Astillero, la gran cita del Balonmano Base español con la que comenzamos cada año desde que en 2014 la Real Federación Española de Balonmano decidió brillantemente unificar las competiciones de categorías juvenil, cadete e infantil en una misma sede. Desgraciadamente, este año no he podido disfrutar de esta gran fiesta en vivo (por motivos personales, que nadie busque otros motivos) pero me vais a permitir compartir reflexiones de este CESA de lo que he podido ver desde lejos.

Logo del CESA BM 2020. Foto: Federación Cántabra de Balonmano

Llegaba el CESA a una de las cunas del balonmano español y el reto de mantener o superar el nivel organizativo mostrado por anteriores organizadores era importante, más que nada porque en estos eventos está en juego la imagen del que organiza y la opinión generalizada de todo aquel que ha estado en el CESA Cantabria 2020 es similar: la Federación Cántabra de Balonmano ha mostrado gran nivel organizativo del torneo. Con los mínimos detalles a pulir de última hora como cada año (cada vez menos, hay que decirlo), la Federación que dirige José Manuel Barquín ha mostrado una enorme imagen para organizar un evento de tal magnitud, quizás el mayor de todo el balonmano español cada año por la cantidad de personas que moviliza.

Un CESA muy bien organizado en lo meramente deportivo (instalaciones y demás, lo primordial) pero también lo comunicativo. Para aquellos que hemos querido estar informados de lo que iba pasando por Cantabria esos días nos llegaba información casi al minuto a través de las redes sociales del torneo y con amplios resúmenes informativos diarios para los medios. Gran labor de todo el equipo de comunicación del CESA, liderados por Juan Herrería (responsable de comunicación de Balonmano Torrelavega) uno de esos cracks en la sombra que tenemos en nuestro balonmano y que nos hace la vida más fácil a los periodistas que difundimos balonmano.

Imagen del puesto de retransmisiones en el Palacio de Deportes de
Santander durante el CESA BM 2020. Foto: José Manuel Molina

Y si hay que hablar de un nombre para referirnos a eso de difundir balonmano, ese es Don José Manuel Molina (Molieinstein para los amigos). No voy a descubrir ahora la figura de un hombre sin el cual la difusión de balonmano por streamings tal y como hoy la conocemos no sería igual, un currante que ya demostró en Almería, Blanes y Vigo que es capaz de liderar un grupo de voluntarios para que podamos ver todo lo que queramos del CESA desde casa para los que no pueden ir y que este año tenía un reto que ha cumplido de sobra y a la perfección. Y si encima le pone esa pasión inimitable a las narraciones de los partidos de los juveniles, ya nos quitamos el sombrero. Moli es Balonmano y el Balonmano sin Moli no sería tan bonito como lo percibimos los que le disfrutamos desde la época del ARS Palma del Río en Liga ASOBAL.

En lo meramente deportivo, el CESA 2020 será el CESA donde Andrea Hernández no pudo jugar con sus compañeras de la selección juvenil femenina madrileña por no permitirse que jugara con el casco protector con el que sí puede jugar con su club en Madrid. No voy a entrar a buscar culpables o lapidaciones, sólo diré que quizás alguna de las partes implicadas podría haber hecho más por solucionar esta situación de una manera más ecuánime para todos. Una selección juvenil femenina madrileña que fue uno de los equipos que mejor juego demostró de todo el CESA, liderados por la dirección certera de Laura Gil desde el banquillo en todos los partidos y poniéndole muchos problemas a la selección de la Comunitat Valenciana de Joaquín Rocamora en la Final. Balonmano de muchos quilates mostrado por las jugadoras de todos los equipos de esta generación 2002/03.

Selección Juvenil Masculina de Cataluña celebrando la Medalla de Oro en el
CESA BM 2020. Foto: Federación Cántabra de Balonmano

Y si hablamos de calidad y de grandes formadores, los que también disfrutamos en la categoría juvenil masculina: David López (Cataluña), Sara López (Madrid), Iñaki Malumbres (Castilla y León), Javier Elvira (Andalucía), Joseba Rodríguez (Euskadi)... Con estos grandes entrenadores en los banquillos y la gran calidad de jugadores sobre el campo, la progesión de esta generación para el futuro cercano en categoría senior está asegurada. Al igual que en las categorías cadetes e infantiles donde Cataluña volvió a ser la expedición referente en resultados pero con mucha calidad que vimos en selecciones como Andalucía, Navarra, Madrid, Euskadi, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunitat Valenciana y otras más.

Una Cataluña que, a parte de repetir éxitos en lo deportivo, tendrá el reto de volver a organizar el CESA en el año 2021 entre Blanes, Lloret de Mar y Malgrat de Mar al igual que ya ocurrió en 2017. La Federación de Jaume Fort tendrá el listón alto para el año próximo por partida doble, tanto por el referente que ya tuvieron hace hoy 3 años (4 años cuando se dispute el torneo) y por el gran nivel que ha mostrado Cantabria este año tanto en lo organizativo como en lo comunicativo y en la difusión por streamings. Si logran igualar y/o superar las cotas alcanzadas este año, el balonmano español habrá ganado y todos lo celebraremos. Ojalá así sea...

miércoles, 8 de enero de 2020

De bien nacido es ser (des)agradecido

Todo aquel que me conoce sabe que ni de lejos es mi estilo para entender el periodismo, pero hoy voy a incumplir el axioma famoso de 'el periodista nunca ha de ser el protagonista de la noticia' para tratar un tema que he dejado a propósito enfriar estas semanas festivas y por no mezclarlo con el gran éxito de nuestras Guerreras. Porque incluso ha habido gente que, al preguntarme en privado por el tema que voy a tratar, me ha requerido (incluso retado alguno) que hiciera público el asunto para dar a conocer (si no lo es ya) la entidad de la persona a la que me voy a referir. Y es que Francisco Vidal Blázquez García (Paco Blázquez a partir de ahora), Presidente de la Real Federación Española de Balonmano, me odia y no respeta mi trabajo ni el trabajo de todo el equipo que forma actualmente Pasión Balonmano.

Imagen de Paco Blázquez, presidente de la RFEBM. Foto: Onda Cero

Ese el motivo y no encuentro otro, por muchas vueltas que le llevo dando estas semanas, para haber recibido el enésimo desplante y desprecio por parte de la institución que rige Paco Blázquez. Se trata de no haber estado presentes en la cena de celebración tras el subcampeonato del Mundo de las Guerreras que hubo en Madrid el pasado lunes 16 de diciembre, como sí estuvieron presentes otros medios de comunicación invitados. Antes que nada, he de decir que hay otros medios que tampoco estuvieron invitados y que sé que se merecían estar en dicha cena más que yo y que normalmente este tipo de "desplantes" no suelen importarme demasiado. Hasta esta última ocasión...

Porque cuando uno que aquí escribe se fue enterando de quienes estaban presentes en dicha cena (algun@ no fue muy hábil de ser cuidados@ en sus redes sociales y se pudo ver a casi todos los invitados por su perfil) no pude más que avergonzarme al ver invitado a periodistAS y medios que en este pasado Mundial precisamente no fueron cariñosos con la selección y con las Guerreras. Cenando gratis a costa del ente federativo mientras otros que hemos hecho una cobertura con cariño hacia la RFEBM, hacia la selección y hacia las Guerreras estábamos en nuestra casa sin ni siquiera haber recibido una invitación a dicho evento privado.

Imagen de la cena de celebración de la Plata de las Guerreras. Foto: RFEBM

Precisamente en el artículo que escribí horas después de la Plata de las Guerreras en el Mundial de Japón apelaba a que este éxito conllevara que los que mandan comenzaran a mimarnos a los que cubrimos Balonmano en el día a día en pro de buscar un bien común por nuestro deporte. Obviamente, fui un iluso al pensar que Paco Blázquez fuera a tomar ese camino para buscar que todos rememos en una misma dirección, ya que debe ser de aquellos que piensan que el camino bueno siempre es el suyo y no el que le aconsejen los demás. Como decía antes, una muestra más de que este señor me odia y no respeta mi trabajo ni el de los integrantes de un medio con ya 9 años de difusión de nuestro balonmano.

Una más como otras muchas muestras, la gran mayoría o que afectan más directamente a otras personas o que son de ámbito más privado. Y como yo sí me considero un caballero, ni las diré ni las dejaré caer en público por no hacer daño al balonmano o a la gente que lo conforma. Porque a mi en el fondo me apena que esta persona que tanto me odia sea quien presida la Real Federación Española de Balonmano, más que nada porque pienso de verdad que la RFEBM está llena de gente muy válida profesionalmente en cada de sus puestos de cada uno de los departamentos que lo integran y que además la gran mayoría de ellos son bellísimas personas. Me apena que la persona que dirige a todos estos grandes profesionales muestre ese desprecio hacia mi persona y hacia mi trabajo.

Imagen de la Copa de la Reina Castellón 2015. Foto: Handball 100x100

Como intuyo que ese odio no va a cambiar así a la ligera y que Paco Blázquez sólo parece querer cerca a periodistas que le bailen el agua y que sólo cuenten las cosas buenas (hablando en plata, Blázquez quiere a PUBLICISTAS en medios de comunicación en lugar de a PERIODISTAS), ya sé de antemano que este artículo va a ser papel mojado y que no va a tener respuesta por su parte. Pero necesitaba por mi salud mental expresar públicamente esta situación para que la gente del balonmano sepa lo que hay. Como os decía, sé que por su parte no va a haber respuesta ante esta situación pero por la mía sí habrá...

Y es que como uno ya está cansado de dar sin recibir nada más que desplantes, a partir de ahora y hasta nueva orden Pasión Balonmano no va a hacer ningún despliegue especial en torno a eventos y actos sobre la RFEBM que dirige Paco Blázquez. Obviamente, eso no quiere que no vayamos a informar sobre los eventos importantes (Hispanos, Guerreras, Copas, CESAs...) pero sin hacer ningún esfuerzo extra en forma de programa de radio o de cobertura especial. Y que nadie se lo tome como algo personal, es sólo por culpa de una persona de la que creo que ya he hablado bastante por hoy. Estas son las consecuencias de no ser agradecido con quien rema por el balonmano y sólo serlo con quien a uno le conviene.

La capitana de la eterna sonrisa

Hoy me vais a permitir el lujo que este artículo vaya dedicado a una persona en concreto que ha decidido colgar las botas y no volver a juga...