No voy a ponerme aquí a explicar los hechos que han podido influir en esta situación del BM. Alcobendas (ya lo han hecho, con muy buen tino, tanto los compañeros de DEPORTE CIEN POR CIEN como los compañeros de TELEDEPORTE) ni analizarlos para buscar fallos o culpables de lo ocurrido. Ni me apetece meter más el dedo en la llaga ni considero que debo hacerlo por el buen trato que siempre me ha dado ese club y todas las personas que por allí han pasado hacia mi persona y hacia cualquiera de mis compañeros de nuestro medio de comunicación. Sólo quiero mandarle mucho ánimo y fuerza a todas las jugadoras y cuerpo técnico por esta situación y el mayor cariño posible tanto a la gente que ha tomado nuevos rumbos como a la que se ha quedado para mantener viva la llama del club madrileño.
Ha sido casi una década siguiendo de cerca las andanzas del equipo femenino de Alcobendas, practicamente casi todo el tiempo que llevo ejerciendo como periodista dedicado al balonmano, con sus alegrías y sus tristezas durante unos años muy importantes para la historia reciente del club. Reconozco que si a día de hoy tengo un especial cariño y trato hacia todo lo que sea balonmano femenino ha sido gracias a todas las tardes vividas en el Pabellón de Los Sueños, conocer de cerca cómo trabajan en el balonmano femenino y su trato siempre cercano hacia todos los que nos acercamos a ellas ha influido en que, siendo extremadamente sincero, tenga una ilusión mayor cada vez que me toca ir a ver o cubrir un partido de balonmano femenino que uno masculino. Sin desmerecer a nadie, es lo que me dicta mi corazón.
Porque al igual que en Alcobendas, los dos años que Base Villaverde estuvo en la DHF los disfruté como un enano con el cariño que siempre nos dan la buena gente de Villaverde cuando les visitamos, menos de las que se merecen, y con ganas de que ellas y otros clubes consigan volver a la élite femenina más pronto que tarde. Y como no, también en Madrid he podido disfrutar en su sentido más amplio de la élite masculina con el paso, por desgracia, fugaz del Secin Group BM. Alcobendas por ASOBAL la temporada anterior a esta última o con los dos años del Atlético de Madrid tomando el relevo del histórico BM. Ciudad Real. Poder tratar aquellos dos cursos en Vistalegre con la pléyade de estrellas que tenía el equipo rojiblanco o con los rivales que venían fue un lujo para todos y un germen que por desgracia no germinó, algo que ojalá pase pronto.
Y es que esa es la clave, germinar un gran proyecto potente y estable. Tenemos la suerte en Madrid de tener una cantidad y calidad de clubes que trabajan la base de manera excepcional y con equipos senior con mucha proyección presente y futura, gente que trabaja por y para el balonmano a un nivel increible pero actualmente falta el apoyo económico y estructural para que un proyecto de club llegue a la élite, se mantenga y se haga fuerte y estable. Sé de buena tinta que tanto la Federación Madrileña como los propios clubes trabajan lo mejor que pueden para lograr llegar lo más alto posible por sus propios medios, pero sin una apuesta seria y potente de patrocinio externo y privado les costará mucho más lograrlo. Sé que lo que pido es una utopía, y más con la situación que ahora vivimos, pero ojalá algún día se llegue a alcanzar dicha utopía.
Siendo consciente de que lo que voy a decir no es cierto ni preciso, soy de los que piensa que un periodista deportivo (sobre todo los que siguen a ligas o equipos en concreto) tiene en parte un nivel parejo a la categoría que le toca cubrir. Es por eso que, al ver que la próxima temporada va a ser la primera desde que ejerzo como periodista de balonmano donde ninguno de los equipos que cubriré va a estar en categoría de élite masculina o femenina, tengo cierta sensación que nivel y calidad que pueda ofrecer a la hora de informar de balonmano vaya a bajar también de categoría. Va a hacerse complicado ver de lejos (a través de la tele o en algún viaje esporádico) el desarrollo de ASOBAL o DHF sin vivir el día a día de un club que las dispute. Ojalá sea algo pasajero, tanto mi percepción personal como el no tener ningún equipo madrileño en la élite.
Espero que el balonmano madrileño vuelva a tener muy pronto uno o varios equipos referentes en las máximas categorías de nuestro deporte, tanto por el bien de toda la gente que rema cada fin de semana por tener viva la llama del balonmano en la capital como por no perder más plazas principales del país en la élite de nuestro balonmano. Mimbres hay muchos para que eso pase más pronto que tarde, lo hemos podido ver estos años con la implicación de la gente vinculada al balonmano cuando ha habido un gran evento en Madrid tanto en partidos de selección o como en torneos importantes. Y creo que todos ganaríamos si Madrid vuelve a tener referentes en la élite tanto masculina como femenina. Ojalá llegue pronto ese día de nuevo.


magnífica reflexión, sabes que en Alcobendas se te valora y se te quiere.
ResponderEliminarTodo puede pasar, con Ikasa y Alcobendas en Dhb.
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