miércoles, 24 de junio de 2020

Curioso elemento el tiempo

El tiempo no se detiene
ni se compra ni se vende
no se coge ni se agarra
se le odia o se le quiere.

Al tiempo no se le habla
ni se escucha ni se calla
pasa y nunca se repite
ni se duerme y nunca engaña.
"Tiempo". Jarabe de Palo, 2001.

Quería hacer un homenaje al desaparecido Pau Donés con una de las canciones más conocidas de Jarabe de Palo para introducir el tema que quiero tratar hoy, porque como diría también el famoso refrán: "El tiempo siempre da y quita razones". Estas referencias vienen perfectas para hablar sobre el Ademar León y lo que está ocurriendo en torno a las denuncias por parte de unos cuantos ex-jugadores del club ademarista por irregularidades en los contratos laborales que tenía la entidad leonesa con dichos jugadores (y alguno que aún no ha denunciado). Una noticia que cuando ha salido a la luz por los propios afectados no me ha llegado a sorprender, ni eso ni la reacción que ha tenido el actual presidente del ABANCA Ademar León contra los propios afectados cuando lo han hecho público.

Porque ahora salta a la luz gran parte del iceberg (no al completo) que hace tiempo se intuía sobre la situación contractual de los distintos jugadores que han ido pasando por el Ademar en los últimos años, esto no es nuevo de la actual Junta Directiva pero en los cursos recientes se ha recrudecido este tema. Si bien es cierto que los problemas económicos del Club Balonmano Ademar León son sabidos desde hace más de una década y por diversos motivos que ya se analizaron en su debido momento, la actual Directiva no parece que haya logrado frenar dichos problemas ni regularizar la situación de sus jugadores sino más bien lo contrario. Y mientras tanto, alguno de ellos preocupado por qué se va diciendo sobre ellos más que en hacer una mejor labor por un club histórico. 

Cayetano Franco, presidente del Ademar León. Foto: Leonoticias

Y es que el actual presidente del Ademar León, Cayetano Franco, y su Junta Directiva tienen oficialmente vetado al medio de comunicación al que pertenezco (PASIÓN BALONMANO) y concretamente a su responsable (Paula San Esteban) desde hace 5 años por el mero hecho de que Paula contara las situaciones irregulares contractuales que tenían ya por entonces los jugadores del Ademar y otras materias económicas de la entidad de dudosa claridad. El tiempo, al final, da y quita razones. Se quiso "castigar" a un medio por el mero hecho de informar de algo que ahora los propios afectados hacen público. ¿Vetará ahora Cayetano Franco el acceso al Palacio de Deportes de León en los partidos del Ademar a los denunciantes por hacerlo público? Por cierto, desde entonces PASIÓN BALONMANO solo ha podido estar presente en el Palacio cuando el partido era organizado por terceros (ASOBAL, RFEBM o EHF) pero en los partidos de liga regular seguimos sin poder entrar.

Un presidente que no sólo ha salido a reconocer que lo han hecho mal cuando se ha conocido la denuncia de los ex-jugadores, sino que se ha dedicado a atacarlos públicamente e intentar querer ponerlos como los malos de una película donde son precisamente las víctimas. Intentando tirar por los suelos el prestigio de unos jugadores que se han dejado todo por un escudo y una camiseta histórica de nuestro balonmano mientras otros se dedican a ir en plan hooligan a los partidos del club que presiden, si me dan a elegir entre una posición u otra sólo con esta última frase ya adivinaréis quién me merece más respeto. Y si le añadimos lo ya explicado aquí y todo lo que ya se sabe de estos últimos tiempos más todavía si cabe.

Esta situación, aunque ahora salte a la primera plana informativa de nuestro deporte incluso a nivel nacional, no es nueva y ya era conocida por la ciudad de León. Toda persona que tuviera alguna relación directa o indirecta con los implicados ya sabía que estas cosas estaban pasando en el club con mayor o menor detalle, incluidos los periodistas que siguen la actualidad del Ademar. No voy a entrar aquí a criticar a compañeros por no querer hacer pública enérgicamente esta situación, allá cada uno con su forma de entender la profesión. Pero sí que me chirría (por ser fino) que incluso haya algún informador que ha hecho el amago de defender la postura del señor Franco y de la directiva en vez de, al menos, contraponer ambas posturas y que la gente valorara. No quiero pensar que tenga que ver con que cierto medio viaje con el club a la hora de cubrir los partidos del equipo lejos de León, no creo...

Cinco de los jugadores que han demandado al Ademar. Foto Mauricio Peña/La Nueva Crónica

Sin ser seguidor del Ademar o haber vivido el día a día del club leonés, me duele ver cómo jugadores que han sido santo y seña de una entidad histórica como la ademarista tengan que salir del equipo por la puerta de atrás sólo porque los que rigen ese club no quieran regularizar su situación y cuando hay que finalizar el contrato se haga con malas artes. Nuestro balonmano español actual no tiene precisamente exceso de jugadores que sean mitos de clubes históricos, por falta de estos últimos y por situaciones raras como la hoy tratada aquí. Seguro que más de uno de los denunciantes les hubiera gustado seguir haciendo una larga carrera bajo un escudo histórico como el de Ademar y no salir en busca de mejores condiciones laborales, pero con ese presidente al cargo del club no podían tomar otro camino.

Volvemos a ser noticia, nuestro querido balonmano español, más por desgracias económicas que por alegrías en cuanto a mejora de clubes o competiciones nacionales. Y es que estas prácticas de contratos en B y de impagos a jugadores siguen estando en el día a día de nuestro deporte. Muchos de estos casos no son conocidos con foco en ellos porque los propios afectados (clubes y jugadores) prefieren mirar para otro lado por "interés" en no meterse en más problemas, cuando precisamente eso genera a la larga más problemas para todos. Y lo más importante, hace que la imagen del balonmano no pueda crecer más porque seguimos cayendo en errores del pasado. No aprendemos...

miércoles, 17 de junio de 2020

Bajando de la colina

Pido disculpas de antemano por si alguno piensa al leer esta entrada que caigo en egocentrismo y en mirada corta, pero necesitaba expresar en palabras lo que vivo de cerca en relación con el balonmano y la élite. Con la ya sabida renuncia del Helvetia BM. Alcobendas a disputar la Liga Guerreras Iberdrola para la temporada 2020/2021, la Comunidad de Madrid no tendrá ningún equipo en alguna de las principales categorías de nuestro balonmano (ASOBAL y División de Honor Femenina) por primera vez desde la temporada 2007/2008 y algo que sólo había pasado en el curso 2006/2007 aparte de la temporada 07/08. Si ya de por sí es triste que un equipo tenga que renunciar a una competición por temas no deportivos, que esté situado en torno a ciudades principales de España es más duro por perder principales plazas deportivas. Y si encima es un equipo o club que cubro por cercanía geográfica, más pena todavía.

No voy a ponerme aquí a explicar los hechos que han podido influir en esta situación del BM. Alcobendas (ya lo han hecho, con muy buen tino, tanto los compañeros de DEPORTE CIEN POR CIEN como los compañeros de TELEDEPORTE) ni analizarlos para buscar fallos o culpables de lo ocurrido. Ni me apetece meter más el dedo en la llaga ni considero que debo hacerlo por el buen trato que siempre me ha dado ese club y todas las personas que por allí han pasado hacia mi persona y hacia cualquiera de mis compañeros de nuestro medio de comunicación. Sólo quiero mandarle mucho ánimo y fuerza a todas las jugadoras y cuerpo técnico por esta situación y el mayor cariño posible tanto a la gente que ha tomado nuevos rumbos como a la que se ha quedado para mantener viva la llama del club madrileño.



Ha sido casi una década siguiendo de cerca las andanzas del equipo femenino de Alcobendas, practicamente casi todo el tiempo que llevo ejerciendo como periodista dedicado al balonmano, con sus alegrías y sus tristezas durante unos años muy importantes para la historia reciente del club. Reconozco que si a día de hoy tengo un especial cariño y trato hacia todo lo que sea balonmano femenino ha sido gracias a todas las tardes vividas en el Pabellón de Los Sueños, conocer de cerca cómo trabajan en el balonmano femenino y su trato siempre cercano hacia todos los que nos acercamos a ellas ha influido en que, siendo extremadamente sincero, tenga una ilusión mayor cada vez que me toca ir a ver o cubrir un partido de balonmano femenino que uno masculino. Sin desmerecer a nadie, es lo que me dicta mi corazón.

Porque al igual que en Alcobendas, los dos años que Base Villaverde estuvo en la DHF los disfruté como un enano con el cariño que siempre nos dan la buena gente de Villaverde cuando les visitamos, menos de las que se merecen, y con ganas de que ellas y otros clubes consigan volver a la élite femenina más pronto que tarde. Y como no, también en Madrid he podido disfrutar en su sentido más amplio de la élite masculina con el paso, por desgracia, fugaz del Secin Group BM. Alcobendas por ASOBAL la temporada anterior a esta última o con los dos años del Atlético de Madrid tomando el relevo del histórico BM. Ciudad Real. Poder tratar aquellos dos cursos en Vistalegre con la pléyade de estrellas que tenía el equipo rojiblanco o con los rivales que venían fue un lujo para todos y un germen que por desgracia no germinó, algo que ojalá pase pronto.

Y es que esa es la clave, germinar un gran proyecto potente y estable. Tenemos la suerte en Madrid de tener una cantidad y calidad de clubes que trabajan la base de manera excepcional y con equipos senior con mucha proyección presente y futura, gente que trabaja por y para el balonmano a un nivel increible pero actualmente falta el apoyo económico y estructural para que un proyecto de club llegue a la élite, se mantenga y se haga fuerte y estable. Sé de buena tinta que tanto la Federación Madrileña como los propios clubes trabajan lo mejor que pueden para lograr llegar lo más alto posible por sus propios medios, pero sin una apuesta seria y potente de patrocinio externo y privado les costará mucho más lograrlo. Sé que lo que pido es una utopía, y más con la situación que ahora vivimos, pero ojalá algún día se llegue a alcanzar dicha utopía.



Siendo consciente de que lo que voy a decir no es cierto ni preciso, soy de los que piensa que un periodista deportivo (sobre todo los que siguen a ligas o equipos en concreto) tiene en parte un nivel parejo a la categoría que le toca cubrir. Es por eso que, al ver que la próxima temporada va a ser la primera desde que ejerzo como periodista de balonmano donde ninguno de los equipos que cubriré va a estar en categoría de élite masculina o femenina, tengo cierta sensación que nivel y calidad que pueda ofrecer a la hora de informar de balonmano vaya a bajar también de categoría. Va a hacerse complicado ver de lejos (a través de la tele o en algún viaje esporádico) el desarrollo de ASOBAL o DHF sin vivir el día a día de un club que las dispute. Ojalá sea algo pasajero, tanto mi percepción personal como el no tener ningún equipo madrileño en la élite.

Espero que el balonmano madrileño vuelva a tener muy pronto uno o varios equipos referentes en las máximas categorías de nuestro deporte, tanto por el bien de toda la gente que rema cada fin de semana por tener viva la llama del balonmano en la capital como por no perder más plazas principales del país en la élite de nuestro balonmano. Mimbres hay muchos para que eso pase más pronto que tarde, lo hemos podido ver estos años con la implicación de la gente vinculada al balonmano cuando ha habido un gran evento en Madrid tanto en partidos de selección o como en torneos importantes. Y creo que todos ganaríamos si Madrid vuelve a tener referentes en la élite tanto masculina como femenina. Ojalá llegue pronto ese día de nuevo.

miércoles, 10 de junio de 2020

Héroes

Os reconozco que la ausencia de novedades en el blog estos tres meses ha sido por falta de motivación y de ganas de ponerme a escribir de cualquier tema, los ánimos tanto míos como del entorno estaban bajos y centrados en otros temas de mayor importancia. Asuntos como el balonmano, el deporte en general o la música que centran mis pensamientos en situación normal y que deberían ser los que me motivan para escribir han estado casi parados y no quería caer en hablar de "banalidades". Estamos viviendo por una situación que irremediablemente nos marcará a todos de por vida en mayor o menor medida e intensidad, por eso quería volver con ello y concretamente con las personas que nos están ayudando a librarnos del COVID-19: nuestros HÉROES.

Confieso que esta entrada ha venido a mi mente mientras preparaba esta semana el programa A LA MADERA especial donde he podido charlar con varias personas vinculadas al balonmano que están trabajando en la primera línea para luchar contra la pandemia del Coronavirus, personas que han redoblado su esfuerzo físico y mental para ayudar a los enfermos o para intentar frenar la propagación del virus. Como muchos podemos intuir y alguna de esas personas me han comentado públicamente o en privado, creo que no somos conscientes de todo lo que han tenido que vivir dentro de cada hospital, residencia o centro de salud con los afectados y fallecidos por el maldito virus. Y no sé si somos conscientes de cuanto les tenemos que agradecer a todos y cada uno de ellos.


Gracias eternas por todo el esfuerzo que han hecho para luchar contra una enfermedad que, por desgracia, de momento no se conoce al completo con el riesgo que supone para todo el mundo (ellos, los sanitarios, y nosotros, el resto de la población) y sin embargo todos los sanitarios han arrimado el hombro para ciudar a los enfermos y para intentar desde sus centros que el virus no se propagara. Y en algunos casos sin tener las protecciones necesarias para evitar el contagio como pasó en las primeras semanas de la pandemia, pero pese a ello se jugaban la vida (a veces, por desgracia, literalmente) por todos nosotros y por el bien de la salud. Reitero que no logramos alcanzar el agradecimiento que se merecen por toda esta labor impagable.

Conociendo de cerca la historia de distintos Héroes que están en plena lucha, tanto con los que he podido hablar en nuestro programa de radio como otros que he escuchado en otros medios, cada vez reafirmo más en mi percepción de que los sanitarios están hecho de una pasta especial y que tienen un gen vocacional que debería ser un ejemplo para cualquiera de nosotros a la hora de afrontar nuestros trabajos o retos en la vida. Implicación, motivación, enfoque en ser precisos en cada una de sus tareas porque saben que en sus manos están la salud y la vida de todos nosotros. Creo que todos los ciudadanos deberíamos empezar a tomar como ídolos a este tipo de grandes personas más que otras figuras que a veces idolatramos sin hacer una labor realmente importante o vital.

Unido a esto último, quiero dedicar unas líneas a los Héroes que más me tocan de cerca por labor periodística: los Héroes vinculados al balonmano. Es conocido por todos que la gran mayoría de personas relacionadas con el balonmano tienen un trabajo durante el día y luego por las tardes o los fines de semana se ponen a jugar, entrenar, arbitrar o cualquier otra labor deportiva, algo que ya de por sí requiere un esfuerzo físico y mental sea cual sea su trabajo. Pero si encima dicho trabajo es relacionado con la sanidad hace que su mérito sea mayor porque ser precisos y rendir a gran nivel en ambos ámbitos demuestra que esas personas tienen un gen especial de valores como esfuerzo, compromiso, trabajo o compañerismo. De alguna de esas personas ya conocía su labor en ambos campos, pero sabiendo lo que han hecho todas estas semanas para mí se han ganado la admiración eterna.


Siempre se ha dicho esa idea de "toda la labor que hacen los sanitarios está poco valorada y es impagable" y con esta pandemia nos hemos dado cuenta que realmente es así. Me refiero al hecho que las condiciones laborales (contratos, horarios y turnos de trabajo) y económicas (sueldo de los sanitarios, inversión en recursos e infraestructuras sanitarias) no son las mejores para poder afrontar una labor tan importante como cuidar de la salud de todos nosotros. Están muy bien todos los apoyos que han recibido y todos los premios que se les están dando a los sanitarios por la lucha contra el COVID-19, pero los que mandan también han de preocuparse por velar por la calidad laboral de aquellos que velan por nosotros. Cuidándoles a ellos también nos cuidamos indirectamente a nosotros mismos.

Y recopilando todas estas ideas, recuerdo algo que me han remarcado todos los sanitarios con los que he hablado durante estos días: que los agradecimientos hacia ellos están muy bien y son merecidos, pero es más importante todavía si cabe el seguir respetando las normas y no bajar la guardia a la hora de cuidarse ante el virus. Entre todos hay que evitar que vaya a haber un temido rebrote de contagios en el futuro mientras no se logre encontrar la vacuna contra la enfermedad. Todos tenemos que ser responsables de cuidarnos a nosotros mismos y cuidar a los demás. Y sobre todo, recordar siempre la gran labor que han hecho, hacen y seguirán haciendo todos los sanitarios por el bien de todos. ¡GRACIAS, HEROES!

miércoles, 11 de marzo de 2020

La Copa Mágica

Este pasado fin de semana se celebró la XLV Copa de S.M. El Rey en la Caja Mágica de Madrid con triunfo por séptimo año consecutivo del Barça. Volvía el balonmano a un lugar histórico de nuestro deporte, allí donde los Hispanos empezaron el camino del Oro en el Mundial 2013, con el reto de superar lo que se hizo en la Copa del Rey del año pasado en Alicante (primera bajo el paraguas de la RFEBM en la actual época) y con la referencia de la Copa que se organizó hace dos años en el Madrid Arena. Vamos con mi particular contra-crónica de la Copa del Rey, pequeños detalles con los que me quedo de todo lo vivido desde el pasado viernes hasta el pasado domingo en Madrid...

El Barça levantado el trofeo de la Copa del Rey. Foto: Pasión Balonmano

Una Copa que se llevó un Barça con mucho hambre competitivo, sabida su superioridad es muy remarcable la intensidad que mostró durante los tres partidos como ejemplo de la mentalidad que este año tiene el bloque de Xavi Pascual a la hora de afrontar cada partido. Y esto es muy importante de cara al principal objetivo de los azulgranas, la VELUX EHF Champions League en Colonia. No dio opción ninguna a Granollers, Ademar ni Benidorm con minutos para que todos los jugadores rodaran de cara al tramo final de Liga y a esa eliminatoria de Cuartos de Champions, cosa que creo de la que Xavi Pascual se va muy contento de Madrid.

Pero si esta Copa se va a recordar en un equipo y en una ciudad va a ser en Benidorm, sin duda la gran revelación del torneo no sólo por llegar hasta la Final en su debut copero sino también por el juego mostrado por los pupilos de Fernando Latorre. Con grandes actuaciones de Pablo Simonet, Josep Folqués, José Alberto da Costa o de los porteros Leo Tercariol y Roberto Rodríguez, los alicantinos alcanzan una gesta histórica (veremos cómo solucionan la papeleta económica de esto ahora, ojalá sea positivo para el club) y toman el relevo de Cuenca en el papel de equipo revelación. Un Liberbank Cuenca que para mi es el otro equipo que juego más vistoso ha mostrado en Madrid, con dos auténticos partidazos de los chicos de Lidio Jiménez y actuaciones muy destacadas como las de Leo Maciel o la de Natan Suárez. Sigue la inercia muy positiva que los conquenses llevan mostrando las últimas temporadas.

KH-7 BM. Granollers con el título de la Minicopa. Foto: Pasión Balonmano

Y en paralelo a la Copa, se disputó la II Minicopa de España que se llevó el KH-7 BM. Granollers revalidando el título que logró el año pasado en Alicante. Los de Miquel Flores han realizado un juego coral muy serio durante toda la fase de grupos y en el derbi catalán de la Final mostraron su mejor imagen con una excelsa segunda parte. Nombres a apuntar como los de Ferrán López y Pau Panitti en la escuadra vallesana o de Oscar Grau e Ismael Bendress en el Barça en cuanto a jugadores que ya están mostrando una proyección interesante de futuro. Una Minicopa de España que se ha celebrado el remozado y precioso Pabellón Manuel Cadenas de Leganés con el habitual buen ambiente de jugadores y familiares disfrutando de lo mejor del balonmano base español.

Más allá de lo deportivo, la Copa del Rey nos dejó una asistencia de público buena aunque mejorable para una cita y un lugar como el que era. Madrid respira balonmano y Madrid quiere disfrutar de grandes eventos de balonmano, se pudo comprobar en la cantidad de gente (jugadores, entrenadores, familiares) relacionada con los clubes madrileños por las gradas de la Caja Mágica luciendo equipaciones de sus clubes. Sin embargo, se echó en falta más "público general" que completara el ambiente y aumentara el número de espectadores, quizás la premura con la que se anunció oficialmente la sede de esta Copa hizo que no se pudieran hacer muchos movimientos de promoción para hacer ese efecto llamada a más afición. Quizás en próximas ediciones...

Imagen durante el Anaitasuna-Cuenca de Cuartos. Foto: Pasión Balonmano

En cuanto al ambiente más allá de cantidad de público, por segundo año consecutivo la animación en la grada vino comandada por la Furia Conquense que dio mucho color y ruido "en el buen sentido" durante los partidos de Liberbank Cuenca y en alguno más. Pero hablando de ruido "en el mal sentido" toca destacar para mal el speaker y el DJ de la Copa que no supieron poner ambiente musical cuándo y cómo debían según la situación en cada momento. Al principio del primer día dejando momentos sin apenas música pero luego poniendo música cuando había cánticos en las gradas o incluso poniendo canciones casi enteras con el balón en juego. Muy molesto durante todo el fin de semana y un debe a mejorar en el caso de que la Copa se vuelva a celebrar en Madrid, habiendo gente muy válida en Madrid que ha demostrado ambientar bien eventos de balonmano o de otros deportes no se entendió la elección tomada.

Y para acabar, toca mirar lo más cercano: el trato a la prensa. Por un lado, excelente la ubicación de la tribuna de prensa (la misma que hubo en el Mundial 2013 en el mismo recinto) y que mejoraba notablemente la ubicación que tuvimos (algunos) en el Madrid Arena. Con unas condiciones de trabajo muy buenas en cuanto a WIFI, zona mixta y sala de prensa para poder hacer nuestra labor de la mejor manera que supieramos, se nota que la gente de prensa de la RFEBM ha tenido una mejoría en los últimos tiempos a la hora de mimar a los medios que cubrimos estos eventos. Por otro lado, eché en falta a más medios haciendo cobertura completa de la Copa en calidad de pasar por zonas mixtas o ruedas de prensa para escuchar a los protagonistas. Los mismos medios de siempre y los locales siguiendo al club de turno, oportunidad que los grandes medios han perdido de disfrutar y difundir un gran evento de balonmano sin tener que moverse de su sede en Madrid. Luego para las polémicas en torno al balonmano bien rápido vendrán, por sus actos les conocereis...

Rueda de prensa oficial tras la Final de la Copa del Rey. Foto: Pasión Balonmano

Una Copa del Rey que volvía a Madrid dos años después de la edición en el Madrid Arena y lo hacía en un recinto más y mejor adaptado al balonmano como es la Caja Mágica. Con muchas cosas positivas y alguna que mejorar (crítica constructiva siempre, que a nadie se le olvide) para futuras ediciones en el caso de que se vuelva a celebrar en Madrid en próximos años. Mimbres hay para que la Copa del Rey regrese a la capital de España y siga evolucionando para llegar algún día a compararse con grandes citas anuales del deporte español como son la Copa del Rey de baloncesto o la Copa de España de fútbol sala. Nos llevan años de ventaja pero hay base para acercarnos a esos eventos más pronto que tarde. Ojalá así sea...

martes, 25 de febrero de 2020

Segundos fuera...

Tras unos días de asueto, vuelvo a las andanzas del blog y toca hacerlo con uno de los temas más candentes de la actualidad del balonmano español. Antes de nada y para evitar mal entendidos o dobles lecturas de lo que vais a leer hoy, no tengo nada a favor ni en contra de Frigoríficos Morrazo Cangas, Quabit Guadalajara, Balonmano Zamora Rutas del Vino o Condes de Albarei Teucro. Porque sí, toca hablar de los incidentes que han ocurrido en las mesas cronometradoras de los partidos de balonmano últimamente y, queramos o no, con influencia directa en la resolución de los mismos.

Yo soy defensor de la labor arbitral en todas sus ramas (árbitros, oficiales de mesa, delegados federativos) y reconozco que su tarea es muy complicada además de no estar del todo valorada por el público en general, incluso confieso que disfruto más del balonmano desde que tengo trato cercano con varios árbitros. Pero no es menos cierto que los incidentes ocurridos en el Cangas-Guadalajara y en el Zamora-Teucro hacen replantear el papel y la importancia de las distintas figuras arbitrales en un partido de balonmano. Porque está en juego el prestigio de nuestro deporte y de todos los participantes del mismo...

Pulsador de tiempo muerto usado en Europeos y Mundiales. Foto: EHF

Y es que, siendo sinceros, si los incidentes de ambos partidos se demuestran finalmente que son errores es un asunto muy grave. Porque estamos hablando de personas que realizan una labor pagada (la cantidad cobrada es otro tema que no viene al caso poner en valor aquí) y que con dichos errores influyen en el devenir de otras personas (jugadores y clubes) que también se juegan un sueldo (mayor o menor, aquí tampoco lo veo necesario valorar hoy). Por eso, desde mi punto de vista hay que fomentar y poner en valor que esta figura, la del oficial de mesa, vaya hacia una profesionalización al mismo nivel que el rango deportivo que esté en juego en los partidos que participen. Tanto para premiar lo positivo como para depurar lo negativo.

Otro aspecto, unido a esto último, es la depuración de errores en la búsqueda de encontrar un deporte más justo y que el balonmano tenga un mayor prestigio. Este tipo de incidentes en torno a mesas anotadoras durante partidos han pasado siempre (casos aislados, eso si) y, pese a las reclamaciones de los equipos afectados, nunca han traído un cambio o repetición del partido o hechos afectados a posteriori alegándose que no hay jurisprudencia previa para tomar una decisión de tal calibre. Quizás tenga que llegar un día (más pronto que tarde) donde se tome una decisión de este tipo que precisamente cree esa jurisprudencia necesaria, tal vez no se haga por miedo a los agravios comparativos de anteriores casos recientes que no tuvieron esa resolución pero considero necesario que se haga para que todos (jugadores, clubes y cuerpos arbitrales) sepan a lo que se atienen si vuelve a ocurrir casos como los dos citados hoy.

Mesa de anotadores de balonmano en los JJOO Londres 2012. Foto: COI

Porque errar es humano y como tal es lícito pero evitable en la medida de lo posible. Y en el caso de los oficiales de mesas, los posibles errores se evitan con trabajo previo y formación de las personas que realizan esa labor en los partidos. Cada Federación y cada institución toma las consideraciones y las medidas que cree necesario para fomentar esta labor, por suerte conozco casos de Territoriales donde se hace una labor muy formativa previa con las personas que van a ser oficiales de mesa de los partidos de balonmano. Curiosamente, en esas Territoriales donde se hace esa gran labor formativa no se recuerda ningún incidente grave o leve en torno a los oficiales de mesa desde hace mucho tiempo. ¿Casualidad?

En este espacio siempre he alegado por lograr entre todos los implicados en el mundo del balonmano un mejor deporte para el bien de todos, practicantes y aficionados. Siendo crítico pero desde el prisma constructivo y nunca destructivo (por mucho que alguno piense lo contrario). Y en esa búsqueda por mejorar el colectivo arbitral no solo es que sea necesario sino primordial para ello, contando por supuesto con esa figura del oficial de mesa a la que nunca se la atiende salvo que cometa un error como ahora. Esperemos que estos dos incidentes de las últimas semanas conlleve una mejora en los aspectos a pulir y un fomento de cuidar una figura poco conocida pero vital para nuestro balonmano. Que así sea...

jueves, 13 de febrero de 2020

Querida radio...

Reconozco que hoy te escribo con cierto temor a tu posible indiferencia como respuesta a estas palabras, sabes que este curso te tengo más abandonada que en años anteriores tanto de locutor en activo como de oyente fiel por motivos varios. Algunos de ellos ya explicados en su día y que ojalá no sean duraderos pero otros más por convicción e incluso por cierto desencanto general. Últimamente mantenemos una relación amor-odio que quizás ha hecho que nuestros caminos no vayan tan de la mano como en los últimos 8 años, pero es que una amante fiel y tu primer amor no se te olvida tan fácil...

Micrófonos de Pasión Balonmano Radio. Foto: Alfredo Domínguez

Porque lo nuestro, lo mío con la radio, fue amor a primera escucha. No tengo un recuerdo de pequeño que no esté la radio cerca como participante principal o secundario ya fuera en las tardes en casa, en las noches en la cama o en los viajes de fin de semana en el coche familiar. Y casi siempre con el deporte y/o la música de acompañante en la radio, mis otras dos pasiones que si tanto me han marcado ambas es seguramente gracias a su buen maridaje: deporte y radio, música y radio... Tan imprescindibles las unas sin la otra, aunque los que manden en ambas a veces no se quieran dar cuenta.

La radio es voz y la voz es personalidad. Y eso es lo que siempre me ha atraído de la radio, tanto cuando era un simple oyente como ahora que estoy involucrado en los medios. Soy de los que siempre ha unido grandes voces a transmitir seguridad cuando se trata de hablar por la radio, sea en el formato radiofónico que sea. Con grandes voces me refiero a voces conocidas, con solera, referentes sin importar el tono de la misma. A veces me siento más cómodo escuchando una voz "normal" pero que sabe transmitir que oyendo una voz "potente" pero con menos pasión que un témpano de hielo.

Estudio de radio de la emisora Libertad FM. Foto: Alfredo Domínguez

Y es que los que me conocéis ya sabéis que yo la radio tengo que vivirla y disfrutarla con pasión, no sé si es la mejor fórmula para lograr trabajar en ella a día de hoy pero sí es la que he hecho desde que pisé un estudio de radio por primera vez. Desde mis primeros y nerviosos momentos delante de un micrófono hasta el día de hoy, siempre he sentido la necesidad de transmitir al que me escucha las emociones que me puedan generar lo que veo y cuento. Es una vía, la mía, para intentar enganchar al oyente para que se quede al otro lado del transistor a escuchar lo que digo.

En eso de transmitir y de intentar tener una personalidad propia haciendo radio me ha gustado coger buenos gestos y detalles de otros a la hora de hacer radio, y no sólo de las grandes voces a la que antes me refería sino principalmente de aquellos compañeros con los que he tenido el orgullo de compartir proyecto, espacio físico o simplemente emisora. Ya fueran profesionales de gran trayectoria o compañeros que empezaban en esto de la radio, de todos he aprendido algo para ser mejor locutor y de todos los que siguen haciendo radio en distintas emisoras disfruto cada vez que lo escucho a lo largo del dial. Orgullo de compañeros que dan lustre a este mágico medio.

Imagen de una retransmisión de Pasión BM Radio. Foto: Alfredo Domínguez

Como en todos los ámbitos de cualquier profesión, no todo es perfecto y claro que existe una forma de hacer o entender la radio que no me gusta ni que asimilaría como mía y si algún día caigo en ella, querida radio, mándame una señal para evitar ir por ese camino. Prefiero quedarme con esa radio que, independientemente de EGMs o audiencias varias, se hace por y para el oyente que disfruta este medio ya sea informándose de la actualidad, entreteniéndose como un buen programa o disfrutando de un buen producto musical (que no una mera playlist musical emitida por una emisora). La radio que te engancha y te acompaña en tu día a día.

Querida radio, reconozco que a veces (sobre todo en la última época) he dudado bastante de ti y por momentos he pensado hasta abandonarte por los sinsabores amargos que me has dado para todo lo que yo te he dado. Pero, como ocurre en el amor, cuando sientes un flechazo profundo eres capaz de perdonar casi todo a ese ser tan amado por muchos malos momentos que te haga pasar. Y, como ocurre en el amor, al final el cariño que te tengo es tan fuerte que dudo que algún día me aleje del todo de ti. Querida radio, Feliz Día Mundial de la Radio... Por muchos momentos más juntos.

martes, 4 de febrero de 2020

Gràcies per tot, capità!

Escribo esta entrada de mi blog a medio camino de la pena de despedir de las pistas a un ídolo de nuestro deporte y la nostalgia de ver cómo se retira uno de los grandes del balonmano que he disfrutado desde mi época de joven aficionado al balonmano hasta mi actual época de periodista que cubre la actualidad del 40x20. Don Víctor Tomás González se retira al final de la temporada por culpa de unos problemas cardíacos que le han lastrado en los últimos tiempos, tal y como ha anunciado este lunes en una emocionante rueda de prensa. Uno de los grandes de los grandes del barcelonismo y del balonmano español colgará las botas este próximo verano.

Víctor Tomás saluda tras un partido en el Palau Blaugrana. Foto: FC Barcelona

Santo y seña del sentimiento culé en la sección de balonmano, no se puede entender las dos últimas décadas de la historia del Barça sin la presencia del extremo derecho en la formación del equipo blaugrana y siendo parte importante de la consecución de todos los títulos que han logrado en todo este tiempo. Porque los, de momento, 67 títulos que muestra su palmarés con el club de la ciudad condal no se han logrado ni por casualidad ni por "pasar por ahí" sino son un ejemplo claro del gen competitivo que siempre ha mostrado el genio en cualquier partido y en cualquier competición que disputara con su club. Y más desde que luce el brazalete de capitán del FC Barcelona.

Porque si algo ha dejado claro en estos últimos años Víctor Tomás es que ha sido el capitán no sólo por mera veteranía en el club sino por los valores que ha demostrado con el brazalete puesto. Siempre defendiendo los valores de su equipo pero, sobre todo, defendiendo los valores de la deportividad y de hacer más grande el balonmano desde su posición como referente deportivo y social de uno de los mejores clubes del mundo. Y es que la presión de estar en un club "obligado" a ganar todo cada año le pueda pesar más todavía si cabe al que lleva el brazalete de capitán, pero nunca se le ha visto un mal gesto o una mala palabra cuando las cosas no salían como se esperaba o cuando los objetivos no se lograban. En eso ha sido un ejemplo de capitán para barcelonistas y para amantes al balonmano.

Imagen de Víctor Tomás durante un partido de Champions. Foto: FC Barcelona

Pero Víctor Tomás no sólo ha demostrado su valía deportiva y humana en el Barça, también en la selección española en una época que no corresponde en cantidad y calidad de medallas al buen hacer del catalán en la selección. Entrando en la época posterior al Oro en el Mundial de Túnez y a la Plata en el Europeo de Suiza, donde el cambio generacional unido a la época gloriosa de otras selecciones nos alejó más de lo que mereció Tomás de alcanzar éxitos y medallas. Pero pudo disfrutar del bronce olímpico en Pekín, de los bronce y plata Europeos previos al doble título que poseemos y, sobre todo, del Oro en el Mundial de España con la histórica Final disputada en su Barcelona natal.

Y más allá de los resultados logrados, Víctor Tomás ha plasmado en la selección española su garra y su gen competitivo que demostraba en el día a día del club, algo que no es fácil ya que casi siempre las formas de juego y las dinámicas de las competiciones de selección son totalmente distintas que las de club. Pero cada vez que la cosa se ponía complicada en un partido siempre estaba ahí Víctor para jugársela o para tirar del carro con el resto de sus compañeros, las cosas podrían salir mejor o peor al final en lo que ha resultado se refiere pero la entrega y la lucha por el bien común de la selección nunca se le podrá negar en su década defendiendo la camiseta de España. Aunque alguno quiera agarrarse a temas extradeportivos para tacharle de justo lo contrario, no lo podrán demostrar nunca.

Imagen de Víctor Tomás durante un partido con la selección. Foto: RFEBM

Hablar de Víctor Tomás, más allá de lo deportivo logrado con el Barça o con la selección, es hablar de valores y compromiso con un club y, sobre todo, con un deporte. Porque en su papel de referente del balonmano siempre ha tenido un buen gesto o una buena cara después de los partidos con todos los chavales que le pedían fotos o autógrafos, sabiendo perfectamente que esos gestos son los que hacen que los jóvenes amen más nuestro deporte y que enganchen más al aficionados. O con su gran labor todos los veranos con el Campus VT8 que es ya uno de los clásicos de todos los años para hacer que los chavales aprendan y disfruten de nuestro deporte. Pequeños detalles para él pero que le hacen un grande como persona y que hacen más grande al balonmano.

Y esos valores también se mostraban en su trato con la prensa, al menos en lo que yo he podido vivir en primera persona. Por mis circunstancias profesionales, yo sólo he podido tener trato en los grandes eventos nacionales y de manera no muy cercana pero siempre era el primero en dar la cara en las buenas y, sobre todo, en las malas. Incluso en los momentos en los que le hemos criticado de una manera poco o nada justa, siempre estaba ahí para demostrar esa clase que ha tenido desde siempre. Por desgracia, a partir de junio perdemos su valía como jugador pero ganaremos una persona que ha de estar sí o sí vinculada al balonmano en una medida u otra para el resto de larga vida. Mientras tanto, disfrutaremos de sus últimos partidos en el 40x20 y luego completaremos melancólicos esa camiseta número 8 colgada de su querido Palau Blaugrana... Gràcies per tot, capità!

Víctor Tomás con el trofeo de la EHF Champions League. Foto: FC Barcelona

La capitana de la eterna sonrisa

Hoy me vais a permitir el lujo que este artículo vaya dedicado a una persona en concreto que ha decidido colgar las botas y no volver a juga...